Enoturismo, Valle del Cachapoal

+56 9 90200890
contacto@bodegasdetriana.cl


El pasado viernes, 16 de noviembre, ha tenido lugar la presentación del primer taller de cata, organizados por Bodegas de Triana, como parte del Festival Toccata OHiggins. Esta primera edición que se realizó en dependencias de la Casa del Pilar de la Esquina,

La Actividad sorprendió a muchos por el gran interés que despertó, siendo una de las actividades más concurridas del festival.  Siendo una actividad de acceso liberado, los asistentes pudieron disfrutar de excelentes mostos de las viñas más destacada de la ciudad de Rancagua, junto a la compañía musical de los versos , payas y poesía del cantor popular, El Quiltro.  

Estas sesiones de cata, van dirigidas a un público amplio, con o sin experiencia en la cata de vinos. El objetivo es abrir las bodegas al público, dando a conocer  estos sabrosos secretos hasta ahora escondidos que mantenía la ciudad. La asociación de viñateros detrás de esta actividad pretende dar a conocer a la región y al país, las variedades de vinos existentes y  las principales características del valle de Cachapoal.

Justo a esto pretenden  llegar a consumidores iniciados o que se inician en el mundo del vino y, sobretodo, desmitificarlo. "Yo no entiendo de vinos, sólo sé si me gusta o no!" , esa frase tan repetida. De eso se trata, no es necesario ser un experto en vinos, en aromas o en la técnica de cata, simplemente tener curiosidad y ganas de pasar un rato agradable compartiendo un vino y saber un poco más de por qué te gusta un buen vino. Comenta Alejandro Orueta, gerente de Viña La Ronciere, socio fundador de Bodegas de Triana, asociación tras esta actividad.

Esta pretendió ser la primera sesión de prueba, una especie de conejillos de indias, para saber cuál sería su impacto y aceptación en el público. Para uno de sus organizadores José Butrón, la experiencia fue satisfactoria; “Nos probamos a nosotros mismos el gran interés que existe en la ciudad por conocer y participar de nuevas experiencias” agrego.Con esta actividad pretenden iniciar un recorrido de encuentros diversos donde el eje principal sea el vino. Y así seguir sorprendiendo a locales y turistas que no conocen los secretos escondidos en estas bodegas centenarias de la ciudad de Rancagua.